- ¿Crees en Dios?
- No.
- Entonces, ¿en qué crees?
- No sé... La verdad es que no entiendo la pregunta...
- No.
- Entonces, ¿en qué crees?
- No sé... La verdad es que no entiendo la pregunta...
... conSENTIDOS











Había imaginado muchas veces cómo sería ver el cambio de colores de Uluru en la puesta de sol: ese rápido pero a la vez sutil virar del naranja al rojo, luego al rosa, después al morado y finalmente al negro. Y muchas más veces conforme el viaje iba tomando forma y se acercaba el momento. Pero esta vez Uluru no interpretó la obra de siempre, esa para la que yo había sacado mi entrada con tanta ilusión 18.000 kilómetros antes y 8 años atrás. 
Estaban inquietas, algo las acechaba desde la oscuridad. Aunque parezca increíble, su cuello es demasiado corto y necesitan abrir mucho sus patas delanteras para poder llegar al agua y beber, una posición que las hace extremadamente vulnerables. Después de varias horas las jirafas decidieron alejarse, sin ni siquiera intentarlo.